¿Sabes manejar en lluvia?

Es época de lluvias, y para los que vivimos en grandes ciudades llenas de automovilistas y del tráfico diario, debemos agregar un componente extra “Los Encharcamientos”; el tráfico aumenta, el piso se pone resbaloso y la falta de pericia e incluso miedo a manejar bajo estas condiciones climáticas se hacen evidentes.

Aunado a esto, nos encontramos con la falta de prevención en los automóviles y pasar por alto ciertas reglas generales que si bien ya conocemos, no está de más recordarlas:

  • Mantén la presión de los neumáticos en el nivel recomendado (verifícalos cada dos semanas), y reemplázalos cuando aparezcan las barras de desgaste en las acanaladuras de la banda de rodamiento.
  • Enciende las luces. Es muy importante ver y ser visto cuando llueve. Si la lluvia es muy intensa, encienda las luces de niebla delanteras y traseras. En lluvias intensas y/o neblina, el encender las luces altas ó largas no mejora la visibilidad, ya que esta se difumina en las gotas de agua suspendidas en el aire.
  • Reemplaza cada año los limpiadores, y aplica a tus ventanas un producto que dispersa la lluvia para asegurarse la mejor visibilidad posible. En caso de necesidad o baja eficiencia de los limpiadores, agrega una capa muy delgada de shampoo al parabrisas, esto hara que el agua corra por el mismo y no forme gotas que dificulten la visibilidad
  • Extrema precauciones con respecto a los demás conductores. Cifras de aseguradoras señalan que los accidentes automovilísticos cuando llueve, se triplican. Entre los 20 y 40 km/h es recomendable dejar el espacio de un vehiculo de distancia.
  • Revisa el depósito del líquido limpiaparabrisas. Rellénalo con líquido especial.
  • Las primeras gotas, mezcladas con el polvo y la grasa de la calzada, convertirán el pavimento en una superficie deslizante, mantente atento desde el mismo instante en que llueva.
  • El cambio de temperatura interior/exterior empaña los cristales. Utiliza la recirculación del aire acondicionado con aire frío y la mitad caliente.
  • No realices movimientos bruscos. La lluvia y la niebla reducen la adherencia de los neumáticos hasta en un 50% sobre el asfalto, lo que implica más posibilidades de perder el control del vehículo ante cualquier situación no esperada.
  • En caso de haber encontrado un charco de considerables dimensiones, seguramente se mojaron las pastillas de los frenos, sigue manejando despacio y pisa en repetidas ocasiones con el vehículo en marcha el pedal de freno suavemente a efecto de secar la superficie de frenado de los discos y/o tambores mojados.
  • Mejor maneja por el carril derecho: generalmente hay carril adicional ó acotamiento que servirá de posible escapatoria en caso de necesidad y estarás más lejos del tráfico en el sentido opuesto.
  • Si tienes que rebasar, hazlo rápido y ten en cuenta que necesitarás más espacio para detener el auto.
  • En caso de avería, pon la luz de emergencia. Si no puedes llegar a una zona de parada de emergencia, apaga el auto fuera de los carriles y refúgiate en un lugar seguro. Si te es posible, coloca las luces reflejantes para dar tiempo a los demás vehículos de hacer el movimiento.

¿Sabes que es el Aquaplaning?

El aquaplaning (o más raramente acuaplaneo) es la situación en la que un vehículo atraviesa en la carretera a cierta velocidad una superficie cubierta de agua en unas circunstancias que provocan la pérdida de control del vehículo por el conductor.

Cuando existe una capa fina de agua en la carretera, el vehículo no ve alterada su marcha gracias al perfil de los neumáticos, que van expulsando el agua hacia los lados de forma que las ruedas no pierden el contacto con la calzada.

Si la capa de agua es relativamente gruesa, de forma que la superficie cubierta de agua tiene las características de un charco, las ruedas del vehículo que pasa a cierta velocidad por ese lugar se hundirán en el agua y seguirán en contacto con la calzada, aunque el agua actuará como elemento de frenado sobre las ruedas. El vehículo perderá algo de estabilidad, pero seguirá siendo controlable por el conductor.

El peligro surge cuando el vehículo atraviesa una superficie de agua delgada, pero no tanto como la descrita en el primer caso, en el que los neumáticos expulsan el agua. En esta situación la capa de agua supera el grosor en que los neumáticos aseguran la adherencia, de forma que el vehículo, si pasa por ese lugar a una cierta velocidad, pierde el contacto con el suelo y patina. El conductor no es capaz de controlar la dirección del vehículo, de forma que se produce normalmente un accidente, que en muchas ocasiones es grave.

Referencia Wikipedia

  1. Desgraciadamente hay poca gente con buenos habitos para conducir, lo elemental no lo hacen cuando hay “buenas condiciones” en momentos que requieren mayor cuidado difícilmente lo harán, buen post, y felicidades por el blog

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